PUNTA ALTA. Jornada de inclusión y arte en el Centro Integral del Discapacitado.

Los trabajos realizados por los concurrentes en un proyecto de artística, presentado por una de las integrantes del equipo, fueron expuestos y ofrecidos a la venta en el gimnasio.

El Centro Integral del Discapacitado abrió sus puertas para mostrar los trabajos realizados por sus concurrentes en el área de artística.

Prolijamente distribuidos en el amplio gimnasio ubicado sobre calle Roca al 200, los chicos mostraron y pusieron a la venta sus artesanías, obras y libros usados que fueron reuniendo con la colaboración de las familias.

Estuvo abierto al público en general y además recibieron la visitas de escuelas, como fue el caso de la Nº 23 y de Estética. Se convirtió así en una jornada de inclusión.

Laura Maulión, directora del Centro de Día de la institución, dijo que "es la primera muestra de arte que nació por iniciativa de una de las docentes. Las actividades son compartidas y por lo tanto las llevaron a cabo los chicos de Centro de Día y Taller. Trabajaron con diferentes materiales y texturas. En cada sala, dentro de sus posibilidades, hicieron pinturas y esculturas, con materiales reciclables, diferentes clases de pinturas, tapitas, con bolsas que fueron sobrando del taller, los rollos, frascos. Fuimos acumulando de todo un poco", dijo.

"Los chicos están felices. Concurrieron sus papás. Ellos los invitaron para que vean cómo trabajan y, por su parte, los padres quieren comprar los cuadros que hicieron sus hijos", sostuvo.

Maulión dijo que pusieron manos a la obra hace algunos meses y desde un principio la propuesta fue muy bien recibida. "Cada sala fue trabajando poco a poco".

Además, se trató de una manera de inclusión y de apertura a la comunidad.

"Es una forma de poder mostrar lo que hacen. Nos visitó la Escuela de la Estética y también invitamos a la Escuela Nº 23 para que puedan conocer cómo trabajan los chicos en el Centro. Es una expresión de arte y es muy positivo que se pueda difundir", destacó.

Los chicos, autores de la producción expuesta en el gimnasio, se instalaron frente a cada uno de los "stands", atentos a las consultas de quienes se acercaron a la institución y contentos por poder compartir con el resto la tarea que durante varias semanas los mantuvo ocupados, más allá de la continuidad de las labores diarias, vinculadas con los talleres de armado y confección de bolsas y cepillos (cuya venta se realiza sobre el ingreso principal a la institución) y las delicias que se elaboran en la panadería.


Fuente: www.lanueva.com