SAN NICOLÁS. Avanza importante obra que evitará inundaciones en zona sur

Avanza a buen ritmo el nuevo desagüe Teherán. La colosal obra supone el cambio de traza y el entubamiento del zanjón San Nicolás, decisivo para aliviar las aguas que bajan hacia el río en la zona sur de la ciudad.

En algunos meses más el extenso zanjón a cielo abierto que atraviesa la zona sur desde la Autopista hasta verter sus aguas en el río, ya no será tal. A partir de una obra que comenzó a ejecutarse hacia fines de septiembre de 2017, el curso de agua que brinda alivio hídrico a los barrios circundantes está siendo entubado y su traza, alterada para que discurra en línea recta. Será el nuevo zanjón San Nicolás, lo que en el proyecto de la obra pasó a denominarse el «DesagüeTeherán».

El entubamiento del zanjón San Nicolás avanza a muy buen ritmo, y su ejecución se acerca al 40%. Es un ambicioso proyecto largamente trabajado y gestionado desde 2015 por la actual gestión municipal. Los primeros trabajos, ejecutados por la unión transitoria de empresas Luciano – Fontana Nicastro (adjudicataria de la obra) se habían producido en jurisdicción del barrio 9 de Julio, en el punto donde el actual curso será empalmado con el nuevo, para que los 3.600 metros restantes desde allí hasta el río discurran en línea casi recta y sean cerrados bajo una gruesa cubierta de hormigón. 

El nuevo cauce del zanjón se inicia en la intersección de las calles Cepeda y Catamarca. De allí en adelante está recubierto por paredes y cubierta de hormigón con un espesor de 80 centímetros, y avanza primero hasta calle Pombo. En su recorrido posterior va haciéndose cada vez más ancho y profundo. Gira a la izquierda en Pombo, cruza las vías, vira a la derecha sobre calle Morbidoni y continúa luego hacia el este siguiendo la traza de calle Teherán hasta desembocar luego en el río Paraná, uniéndose hacia el final con la traza original del zanjón y habiendo atravesado en su recorrido los barrios 9 de Julio, Los Pinos, Santa Rosa, la de denominada Villa Piolín y Los Provincianos.

En ese punto de desembocadura en el Paraná, el zanjón se habrá convertido en dos ductos de doble celda, con dimensiones de 3,50 metros de ancho por 2,40 metros de altura.

 

Desafíos

La obra en sí es un desafío de Ingeniera, pero hay tres instancias críticas. La primera, fue la trasposición subterránea de las vías del ferrocarril. Y más adelante, lo propio en la avenida Savio (en barrio Santa Rosa) y después en Rivadavia, una calle que a esa altura presenta características similares a las de una ruta.

Es, sin duda, una obra de largo aliento. Por contrato, el plazo de ejecución es de 18 meses. Por lo que, en principio, habría que pensar en una obra que se mantendrá en ejecución hasta abril de 2019.

Una vez concluido el entubamiento, se procederá a tapar el zanjón a cielo abierto, que hoy tiene un curso azaroso e irregular. Quedarán entonces eliminados los riesgos sanitarios y superadas las complicaciones funcionales que impone cualquier zanjón a cielo abierto a los vecinos que habitan en sus inmediaciones.

La obra de entubamiento del zanjón San Nicolás fue licitada por la Dirección de Hidráulica de la provincia de Buenos Aires, y los trabajos fueron adjudicados a las empresas Luciano S.A. y Fontana Nicastro, constructoras que conformaron una Unión Transitoria de Empresas (UTE) para hacer frente a una de las obras de ingeniería más importantes que se registren en la historia de la ciudad. El entubamiento del zanjón San Nicolás fue presupuestado inicialmente en 323 millones de pesos, que son aportados por el Estado provincial en virtud de que las obras hidráulicas son responsabilidad del Estado bonaerense.

 

Intendente

Sobre el avance de los trabajos y la importancia ésta y otras obras hidráulicas en desarrollo en San Nicolás, el intendente Manuel Passaglia comentó ayer a EL NORTE que “nos pusimos como objetivo hacer todas las obras necesarias para adecuarnos a la nueva realidad climática, y en ese camino estamos”.

También consideró que aunque son “obras que no se ven, generan beneficios muy concretos en el día a día de los vecinos”.

“Para los barrios de la zona sur significa la seguridad de saber que no van a volver a inundarse, y que el zanjón a cielo abierto que pasaba entre sus casas, que era foco de enfermedades y de malos olores, ya no va a estar ahí sino entubado bajo tierra”, señaló Passaglia, en referencia a la transformación del zanjón San Nicolás y su entorno.

Por su parte, Darío Gritti, secretario municipal de Obras Públicas, valoró que “la magnitud del proyecto implica una gran cantidad de mano de obra y materiales, que son de origen local”. Y en tal sentido, advirtió que “la prosecución de la obra garantiza el sostenimiento de la actividad económica”.


Fuente: www.diarioelnorte.com.ar